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jueves, 20 de junio de 2013
                     
La comarca de La Moraña cuenta con una escasa representación en el plano de la flora de la provincia de Ávila.
De esta premisa se deriva que no haya una representación de árboles singulares catalogados, ya que gran parte de su extensión se dedica al cultivo cerealista.
No obstante, podemos observar una masa destacable de pino piñonero (Pinus pinea) y pino negral (Pinus pinaster), especialmente en los alrededores de Arévalo, en el interfluvio de los ríos Adaja y Arevalillo. Parte de estas masas son producto de repoblaciones realizadas en el pasado.
Se conservan pequeñas áreas denominadas "pinares isla", que son testigos vivos de los bosques de pinos que antaño ocupaban estas zonas, y que forman parte del ramal de los extensos pinares de las provincias cercanas de Valladolid y Segovia.
Si nos remontamos varios centenares de años atrás, en la comarca de La Moraña han convivido masas forestales de encinas adehesadas y pinares. Aunque, el proceso de reforestación iniciado en el s. XI fomentó la repoblación con ejemplares de aprovechamiento económico, tales como el pino piñonero y el negral.
Actualmente perviven pequeñas manchas de encinar en los alrededores de Madrigal de las Altas Torres (en el extremo noroeste), y las proximidades de Rivilla de Barajas y el río Adaja antes de llegar a Arévalo, en el sur de la Comarca.
Junto a los cauces fluviales, de tipo estacional y con un marcado estío, podemos observar las especies típicas de ribera tales como fresnos, olmos, etc., especialmente en el río Adaja.

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